A blog of yet another quirky guy out there

Spanish

El pasado viernes 25 de junio de 2021 falleció de un paro cardiaco el maestro Antonio Helguera. El evento tuvo lugar en la Ciudad de México, donde residía y se desempeño durante la mayor parte de su vida.

Caricaturista mexicano Antonio Helguera

Conocí el trabajo de Antonio Helguera—primero a través de sus cartones y después a través de su activismo político—relativamente tarde en mi vida. Desde el primer momento me causó una gran admiración, no sólo por su habilidad artística (expresada a través de sus caricaturas y textos) sino por su enorme compromiso con la sociedad mexicana. Fue un libre pensador y habil comunicador, alguien que nunca vendió su opinión y trabajó incesantemente por construir una sociedad más justa—principalmente a través de su labor como educador.

Claudio X. Gonzalez

A través de sus caricaturas (o cartones, como también se les conoce en México) denunció la inmensa red de corrupción imperante en México—misma que se ha agudizado en las últimas tres décadas con la llegada del neoliberalismo. El cartón mostrado arriba muestra a uno de éstos personajes siniestros de la política mexicana que siempre ha defendido grandes interéses económicos a través de su “ONG” como fachada — la cual, dicho sea de paso, es financiada por el gobierno de los E.U.A.

Me vienen a la mente las palabras del escritor Eduardo Galeano (otro grande que ha partido): “yo no creo que valga la pena vivir para ganar, creo que vale la pena vivir para hacer lo que la consciencia te dicte que debes hacer, y no lo que te conviene.” Eso resume en pocas palabras lo que el maestro Helguera fue, es y seguirá siendo, un hombre honesto que vivió haciendo lo que su consciencia le dictaba hacer, y no lo que le convenía. Y haciendo esto, ha inspirado a futuras generaciones a hacer lo mismo.

#Spanish #AntonioHelguera

Hace unas semanas escuchaba una entrevista al Profesor Enrique Dussel. Se hablaba del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), partido político de muy reciente creación que llevó al poder al actual presidente de México (quien dicho sea de paso, fue su fundador). El Profr. Dussel forma parte del instituto de formación política de dicha organización.

En algún momento de la conversación, el profesor mencionó que lo primero que debemos enteder claramente es qué es la Democracia, su definición correcta y precisa. “Muchas personas creen que la Democracia consiste solamente en el derecho ciudadano de elegir a sus gobernantes por medio del voto. Desde luego, eso es un componente importante de la Democracia, pero no lo es todo”, después continua diciendo “otro componente de la Democracia es la obligación de dichos gobernantes de representar los intereses del pueblo, por el cual han sido mayoritariamente elegidos” Aunque esto parece muy obvio, me ha hecho pensar que éste segundo componente de una verdadera Democracia es comúnmente minimizado, pareciera que nos conformamos con tener la ilusión (y muchas veces es sólo eso, una ilusión) de poder elegir a nuestro gobernantes.

¿Qué es lo más importante en una verdadera Democracia? En mi opinión, que los gobernantes vean por la gente.

Tener votaciones limpias hace posible (más no garantiza) la elección de buenos gobernantes. Pero incluso en éste caso, donde cada voto es respetado y contabilizado correctamente, y el candidado con más votos es elegido, ¿podemos decir que hemos dado el primer paso hacia la Democracia? No necesariamente.

Lo medios de información manipulan la opinión pública. Casos como el de Cambridge Analytica nos han enseñado que aún con el voto “libre y secreto”, las votaciones se pueden manipular (si tienes los suficientes recursos).

Yo no tendría problema con que un buen gobernante estuviera ahí dos, tres, o cuatro periodos. No creo que eso sea anti-democrático, siempre y cuando dicho gobernante realmente trabaje para su país.

Tampoco me molestaría que dicho gobernante viviera bien, incluso con cierto lujo. Pero por favor, apartamentos lujosos en CDMX, ranchos de miles de hectáreas en diferentes partes del país y propiedades en Miami, miles de millones de dólares en paraísos fiscales ... me pregunto si pueden siquiera disfrutar de todo eso.

¿Vivimos en una Democracia?

No, y aún nos falta mucho para llegar ahí.

#Spanish

He estado al tanto de los lamentables hechos en Colombia a través de medios de comunicación alternativos. Mi corazón está con la gente de Colombia durante éstos momentos difíciles.

Considero a la América Latina mi hogar. Los latinoamericanos compartimos los mismos dolores, estamos sumidos en el mismo hoyo. ¿Será que viviré lo suficiente para ver a los pueblos latinoamericanos unirse para superar nuestras adversidades?

Es irritante ver las noticias en los grandes medios de comunicación. CNN muestra al presidente de Colombia dando su comunicado oficial — un discurso lleno de eufemismos — donde dice que “no permitirá la actuación de las fuerzas armadas fuera del marco constitucional”, y remata con esa palabrita que les encanta a los mandatarios en América Latina: el “Estado de Derecho”.

En los intentos fallidos de golpes de estado en Bolivia y Venezuela (que nunca fueron presentados como tales en los medios de comunicación) no se les dió la misma oportunidad a los mandatarios de esos países hablar. Rápidamente se les descalificó. Palabritas como “régimenes autoritarios” volaban por aquí y por allá. Crisis humanitaria y violación sistemática a los derechos humanos se podía leer en los encabezados de las notas. ¿Por qué no vemos ese mismo estilo de presentar la información para lo que está pasando en Colombia?

¡Hipócritas!

Aplaudo es la valentía de los Colombianos al salir a las calles y no aceptar una reforma tributaria que, como siempre, terminaría cobrando el costo de la crisis a las clases medias — las cuales han sido y siempre serán las más castigadas ante estos eventos.

Espero que todo éste dolor sea el preámbulo de un cambio positivo, uno que realmente beneficie a la sociedad.

#Spanish

Ayer fuí a la oficina. Por la mañana, un compañero de trabajo me mostró una nota (en un sitio de noticias holandés, escrito en el idioma local) sobre el accidente del metro en la Ciudad de México.

Recuerdo cuando esa línea fue inaugurada, desde entonces era bien sabido todas las irregularidades alrededor de la construcción de ésta obra pública. Un proyecto que costó muchas veces más de lo presupuestado (3 veces más si recuerdo bien), se retrasó varias veces y desde el momento de su inauguración, presentaba claros signos de averías.

Los trenes eran nuevos, por fuera se veía todo bien. Habré viajado en esa línea un par de veces. Recuerdo personas comentando que era un línea de metro de “primer mundo”.

La noticia del accidente me llenó de profunda tristeza. Ésto es la consecuencia de la corrupción, de una sistema corrupto, no podemos señalar una sóla persona como responsable.

Todas las personas que están detrás de éste incidente y que deberían ser juzgadas por ello, no serán tocados. Son demasiado influyentes y demasiado adinerados. Sus nombres nunca apareceran en las noticias, y cualquier problema será resuelto por sus abogados estadounideneses (los cuales cobran miles de dólares por hora).

La gente que va a la cárcel son aquellos que roban (o incluso matan) para poder llevar un pan a sus familias, aquellos que son tan pobres que nunca podrían pagar abogados; las cárceles mexicanas estan llenas de esas personas.

La corrupción es un problema sistémico, vidas humanas se desvanecen diariamente como consecuencia. A pesar de los aparentes esfuerzos del gobierno actual por erradicar la corrupción y la impunidad, la meta aún no se divisa en el horizonte. La sociedad mexicana deberá atravesar por una dolorosa transmutación y luchar contra los poderes fácticos, nacionales y extranjeros, que se benefician de ésta corrupción (mismos que financian medios de comunicación y manipulan la percepción social).

Uno puede hacer conclusiones — tan simplistas como estúpidas — que la corrupción en México es consecuencia lógica de que los mexicanos son corruptos. Aúnque bien es cierto que una sociedad corrupta está hecha por personas corruptas, eso no aborda preguntas fundamentales como ¿qué hace a una persona corromperse?, o ¿qué lleva a una sociedad, en su conjunto, a corromperse?

Nada de ésto es casualidad, la misera y corrupción que caracteriza a los Americanos que viven al sur del Río Bravo hasta la Patagonia no es fortuita. Peor aún, nuestras sociedades no son capaces de ver ésto por ellas mismas, aceptamos que la “vida es así”, o “ésto es lo que nos tocó vivir”. Pareciera que es una ley natural (o divina) que debemos aceptar.

Los millones de usuarios del sistema Metro en CDMX son gente trabajadora, gente que muchas veces hace dos horas para llegar a su trabajo (cuatro horas diarias si contamos el regreso). Salen de casa a las 5:00 a.m. y llegan a las 10:00 p.m. No ven a sus hijos crecer, pero es el precio que deben pagar para ganar un sueldo miserable que les permita llevarles un pan y proveerles con un techo. Ellos son los que fallecieron en el accidente de ayer.

Durante el almuerzo en el trabajo, la noticia comentada fue que Bill Gates y Melinda Gates habían anunciado su divorcio.

#Spanish

Hello, my (pen) name is John Doe and I write here pseudo-anonymously.

Since I was a child, I have tried to make sense of the world and understand my place in it. This is what I've got so far:

East: No-Self West: Self South: Feel the world North: Think the world

Most people believe North-West is the centre of the World.

I was born in the South-West but educated by Northerners; my spiritual teacher came from the East.

The only thing I know for sure is that I'm going to die. I would like to die standing up and with a few regrets as possible.


This blog evolves more or less chaotically. It started with a (still ongoing) personal experiment about negativity for which I'm using the #100DaysToOffload challenge as a framework. However, I neither publish a post every day nor write in the context of that experiment only.

I write about what I observe, think and feel in my everyday life, nothing special. I don't stick to specific topics or keep a strict posting schedule.

Most of the posts are written in English, some in #Spanish.

If you want, you can send me an email to write.as.monkey[at]protonmail.com. I'll be happy to read from you.

Last updated: 2021/06/08

Sigo leyendo Rayuela. No ha sido una lectura ordenada y constante, vuelvo y lo dejo, y vuelvo, y lo dejo de nuevo. Estoy seguro que lo terminaré —incluso más de una vez— solo que no sé cuando.

En alguna entrevista Cortázar hablaba que se exigía imprimir cierto ritmo en todo aquello que escribía, una especie de swing, que de no lograrlo, no se permitía publicarlo; creo que eso se encuentra claramente en el libro de Rayuela.

Algunos críticos han calificado éste libro como un “flujo continuo de consciencia” (creo que esa frase la leí en Inglés, porque en Español se escucha un tanto extraña); estoy de acuerdo. Muchas veces no es claro donde inicia algo y donde termina para dar paso a lo siguiente, es un flujo interminable de palabras y símbolos que cuesta un poco (a veces mucho) decifrar, que te demanda cierto esfuerzo, cierta participación como lector.

Hay pequeños fragmentos que me causan una cierta ansiedad leer, una tensión, que después se libera. El uso de la puntuación es muy peculiar. Me recuerda cuando mi mujer leía mis ensayos o textos (en Inglés, principalmente) y decía cosas como “ya se me acabó el aire al leer esta frase, ¿¡donde está el punto!?”. Pobre, la paciencia que tuvo todo ese tiempo para poder corregir mis textos. Todo esto me vino a la mente ( y muchas cosas más sobre lo cual no escribiré ahora ) al leer la siguiente frase:

Amor mío, no te quiero por vos, ni por mí, ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitas a saltar y donde no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas que has me atormenta que me ames (cómo te gusta el verbo amar, con que cursilería lo vas dejando caer sobre los platos, y las sábanas y los autobúses), me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado, jamás Wright ni Le Corbusier van a hacer un puente sostenido de un sólo lado, y nó me mires con esos ojos de pájaro, para tí la operación del amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero.

Eso es una frase — del tamaño de un párrafo. Un editor añadiría puntos (posiblemente puntos y comas también) por aquí y por ahí, lo haría más digerible, más ameno al lector; pero dejaría de ser Cortázar.

Luego, la frase que le sigue a la anterior, es menos tormentosa:

Claro que te curarás, porque vivís en salud, después de mí será cualquier otro, eso se cambia como los corpiños.

Y digo menos tormentosa simplemente porque es corta, y se parece más a una frase. Pero, semánticamente, es una estocada mortal. Es el lamento de un hombre enamorado que es lo suficientemente viejo para saber que el amor irremediablemente duele, y lo suficientemente jóven para no querer dejar esa adicción, enganchado como el junkie a la heroína. Me pregunto si todos los lectores sienten esta descripción tan cercana, como si estuvieran leyendo en voz de otro algo que les ha pasado a ellos mismos — si es que les ha pasado. Me pregunto si las mujeres sienten de la misma forma. No lo sé, nunca lo sabré.

Y luego, ya para terminar (porque este post sin estructura se está haciendo muy largo), está el tema de la traducción. ¿Cómo puedes traducir ésto?, ¡cómo!

Pues ha sido a traducido, al Inglés seguro, en otros idiomas posiblemente. De hecho, la traducción al inglés — por Gregory Rabassa— le mereció un premio. A pesar de eso, no me atrevo, simplemente no me atrevo a leer ésto en inglés; tengo el prejuicio de que será una experiencia muy desagradable — pero me conozco, y se que mi morbo me llevará a hojearlo al menos una vez, algún día.

En fin, pues eso era. Gracias por leer.

#Rayuela #Amor #Spanish

Un hombre vendía gritos y palabras, y le iba bien, aunque encontraba mucha gente que discutía los precios y solicitaba descuentos. El hombre accedía casi siempre, y así pudo vender muchos gritos de vendedores callejeros, algunos suspiros que le compraban señoras rentistas, y palabras para consignas, eslóganes, membretes y falsas ocurrencias.

Por fin el hombre supo que había llegado la hora y pidió audiencia al tiranuelo del país, que se parecía a todos sus colegas y lo recibió rodeado de generales, secretarios y tazas de café.

-Vengo a venderle sus últimas palabras -dijo el hombre-. Son muy importantes porque a usted nunca le van a salir bien en el momento, y en cambio le conviene decirlas en el duro trance para configurar fácilmente un destino histórico retrospectivo.

-Traducí lo que dice- mando el tiranuelo a su intérprete.

-Habla en argentino, Excelencia.

-¿En argentino? ¿Y por qué no entiendo nada?

-Usted ha entendido muy bien -dijo el hombre-. Repito que vengo a venderle sus últimas palabras.

El tiranuelo se puso en pie como es de práctica en estas circunstancias, y reprimiendo un temblor, mandó que arrestaran al hombre y lo metieran en los calabozos especiales que siempre existen en esos ambientes gubernativos.

-Es lástima- dijo el hombre mientras se lo llevaban-. En realidad usted querrá decir sus últimas palabras cuando llegue el momento, y necesitará decirlas para configurar fácilmente un destino histórico retrospectivo. Lo que yo iba a venderle es lo que usted querrá decir, de modo que no hay engaño. Pero como no acepta el negocio, como no va a aprender por adelantado esas palabras, cuando llegue el momento en que quieran brotas por primera vez y naturalmente, usted no podrá decirlas.

-¿Por qué no podré decirlas, si son las que he de querer decir? -pregunto el tiranuelo ya frente a otra taza de café.

-Porque el miedo no lo dejará -dijo tristemente el hombre-. Como estará con una soga al cuello, en camisa y temblando de frío, los dientes se le entrechocaran y no podrá articular palabra. El verdugo y los asistentes, entre los cuales habrá alguno de estos señores, esperarán por decoro un par de minutos, pero cuando de su boca brote solamente un gemido entrecortado por hipos y súplicas de perdón (porque eso si lo articulará sin esfuerzo) se impacientarán y lo ahorcarán.

Muy indignados, los asistentes y en especial los generales, rodearon al tiranuelo para pedirle que hiciera fusilar inmediatamente al hombre. Pero el tiranuelo, que estaba-pálido-como-la-muerte, los echó a empellones y se encerró con el hombre, para comprar sus últimas palabras.

Entretanto, los generales y secretarios, humilladísimos por el trato recibido, prepararon un levantamiento y a la mañana siguiente prendieron al tiranuelo mientras comía uvas en su glorieta preferida. Para que no pudiera decir sus últimas palabras lo mataron en el acto pegándole un tiro. Después se pusieron a buscar al hombre, que había desaparecido de la casa de gobierno, y no tardaron en encontrarlo, pues se paseaba por el mercado vendiendo pregones a los saltimbanquis. Metiéndolo en un coche celular, lo llevaron a la fortaleza, y lo torturaron para que revelase cuales hubieran podido ser las últimas palabras del tiranuelo. Como no pudieron arrancarle la confesión, lo mataron a puntapiés.

Los vendedores callejeros que le habían comprado gritos siguieron gritándolos en las esquinas, y uno de esos gritos sirvió más adelante como santo y seña de la contrarrevolución que acabó con los generales y los secretarios. Algunos, antes de morir, pensaron confusamente que todo aquello había sido una torpe cadena de confusiones y que las palabras y los gritos eran cosa que en rigor pueden venderse pero no comprarse, aunque parezca absurdo.

Y se fueron pudriendo todos, el tiranuelo, el hombre y los generales y secretarios, pero los gritos resonaban de cuando en cuando en las esquinas.

Autor: Julio Cortázar

#Cuentos #Cortazar #Spanish

Estoy leyendo Rayuela, y eso me ha hecho recordar a Adela. Recordé que tres lustros atrás, ella y Carlos discutían sobre Cortázar. La mayor parte del tiempo ignoraba sus conversaciones, ininteligibles voces que se fundían con el ruido de fondo; por alguna razón, esa manaña, prestaba atención.

Carlos y Adela eran muy amigos, y yo ciertamente no pertenecía a ese club. Siempre me fueron un tanto ajenos. En ese tiempo pensaba (y aún lo pienso) que ellos pertenecían más a la facultad de Filosofía y Letras de la otra Universidad que a la escuela de Ingeniería, donde los conocí. Era un poco más cercano a Adela porque en ese tiempo era novia de mi amigo Rubén — desafortunadamente la cosa entre Adela y Rubén no terminó bien.

También me hizo recordar una conversación con Carlos. Por esos días estaba leyendo 100 años de soledad (la edición conmemorativa editada por la Real Academia de la lengua Española), un día, casualmente, comenté con uno de mis amigos: “me ha sorprendido encontrar una errata en el libro” — en realidad dije typo, no errata. Carlos se volteó hacia mi, con extrema impetuosidad (hasta cierta agresividad) y me preguntó: “¿Qué errata has encontrado?” Saqué libro de la mochila, y le mostré una palabra subrayada con lápiz HB: “setiembre”. Él leyó, y enseguida se giró hacía mí — con una mirada similar a la mía cuando leía código de otros, para ayudarles a que “jalara”, y con un vistazo rápido descubría un error de lo más pendejo — y me dijo: “setiembre es una palabra correcta en castellano”. Ese día aprendí que en algunas partes del mundo dicen “setiembre” en vez de “septiembre”.

Estoy leyendo Rayuela, y ojalá lo hubiese hecho cuando era adolescente. Pero persona que era tres lustros atrás simplemente tenía otros intereses — computadoras, principalmente. El mundo contemporáneo tiene exceso de computadoras y datos y algoritmos; la carencia ahora está en buena literatura, poesía, arte.

En fin, mis gustos literarios cambiaron abruptamente recientemente. “Más vale tarde que nunca”, ciertamente. Ojalá hubiese hablado un poco más con Carlos y Adela, y tal vez ahora estaría re-leyendo Rayuela.

#Literatura #Rayuela #Spanish

“El ejercicio de la solidaridad, cuando se practica de veras, en el día a día, es también un ejercicio de la humildad, que te enseña a reconocerte en los demás y a reconocer la grandeza escondida en las cosas chiquitas. Lo cual implica también, denunciar la falsa grandeza de las cosas grandotas. En un mundo que confunde la grandeza con lo grandote”

Eduardo Galeano.

And my attempt to translate it.

“The practice of solidarity, when do it rightfully, day-to-day, it is also a practice of humility, that teaches us to recognize ourselves in others, and to find greatness hidden in the tiny little things. This encourage us to denounce deceitful greatness in great things as well. In a world that mixes up greatness with great things”.

#Spanish